No permitas que la pasión deportiva se convierta en obsesión.

En general el ser humano tiende a obsesionarse y hacerse adicto ante ciertos placeres que nos dá la vida misma. Pero lo que bien es cierto Las neuronas que manejan la dopamina están muy relacionadas con las emociones que experimentamos y se activan cuando el organismo obtiene placer con alguna acción. Pero, qué pasa cuando ese placer positivo se canaliza por el mal camino y se transforma en algo tóxico para nuestra persona?

En el caso del deporte es innegable que tener una pasión deportiva, presta servicio a la salud y al bienestar personal. Sin embargo, cuando se realiza compulsivamente, y con cierto fanatismo, se convierte en más que una obligación, cuando se sacrifica la vida social, convivencia familiar; Son cosas que no tienen precio, yo lo valoro muchísimo por ello te aconsejo que, cuidado con obsesionarte, pues si se pierde el equilibrio dejas de realizar ciertas cosas que también son importantes en la vida, como el dejar de prestar la responsable atención al estudio o al trabajo y todo por cultivar el músculo o el reconocimiento de la gente, los “beneficios se evaporan”, puesto que se comete el grave error de “vivir para el deporte” en vez de “hacer deporte para vivir”.

La dedicación, perseverancia y constancia al deporte es digna de aplauso y ánimo, porque proporciona disciplina, mejora la autoestima y promueve el desarrollo corporal equilibrado y por ende un correcto camino a lograr un estilo de vida saludable, pero no para vivir las 24 hrs. del día solo para ello.

La línea que separa la pasión y el disfrute de la obstinación es muy poca y fácilmente traspasable, si lo haces, habrás pasado de hacer lo que quieres y te apetece a hacer lo que te obsesiona y te preocupa, dejando de lado otras cuestiones importantes, ocultas tan sólo bajo la sombra de esa obsesión, convirtiéndose en algo negativo.

No confundamos obsesión con perseverancia o constancia. Persistir por alcanzar una meta no implica obsesionarse con ella, implica una fuerte dedicación personal. La constancia y la obsesión se pueden cruzar de forma que, cuando estamos sumidos en una rutina y ésta se rompe momentáneamente, nos obsesionamos con la constancia hasta llegar a afectar a nuestro estado anímico. No atendemos a razones, nos obtinamos con la idea y nos afecta de alguna manera personalmente.

La atracción por el deporte se puede convertir en disfrute, en una respuesta, en estímulos, en satisfacción. Sin embargo, si la obsesión interfiere, esos sentimientos se transforman, llevándonos a hacer que nuestra vida gire exclusivamente alrededor de ello, sin importar el resto, sin prestar atención a nadie, ni dedicarnos a otras cuestiones que podrían incluso hacernos disfrutar más aun de ello. Si te obsesionas, sólo conseguirás perder adeptos. Pero si disfrutas de cada segundo del deporte con pasión, conseguirás transmitírsela al resto.

Pero cómo saber si nos sobreviene esta adicción, pues es fácil notarlo cuando se lleva a prácticas de entrenamiento enfermizo y reiterado, pues muchas veces hay gente que lleva una contabilidad rigurosa de sus proezas y que se convierten en una especie de “zombis deportivos” que han perdido amigos, tienen a sus familiares preocupados, o sus parejas les abandonan, e inclusive sus habitaciones se han convertido en gimnasios, Jejejeje y no es mi caso. Ups…. En otras ocasiones se hacen adictos a tomar anabolizantes constantemente y sustancias, haciendo trampas y NO se trata del caso del culturismo solamente que quede claro, como muchas veces se creé que por ser un deporte de competencia y que radica en el aspecto estético y buen físico, que tal cuerpo, solo se obtiene por los suplementos magia, lo cual también es un error. Si no hay dedicación y entrega, no habrá buenos resultados, pero no hay que irse a los extremos, tengo que aclarar. Y bueno este tipo de trastornos se trata del deporte en general. Da tristeza cuando ves atletas así, y es entonces cuando solo caben dos caminos: o un psicoterapeuta hábil o el peso de los amigos o parejas que consigan, con gran esfuerzo y tesón, convencerte y lograr recuperarte a ti mismo.

He conocido mucha gente profesional en su disciplina deportiva a la que sacrificaron sus energías, tiempo y dinero, pero no por ello la han convertido en una obsesión enfermiza.

Siempre será un placer compartirles todo lo que me inquieta y llena mi persona en relación al mundo del deporte.

“NO LUCHES POR UN MEJOR CUERPO,

LUCHA POR UNA MEJOR VIDA”.

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