F u e r z a P o l í t i c a: La Columna

Por José Luis Sosa

Elecciones 2018, una de las más polémicas de la historia política mexicana, en la cual el ciudadano con su voto decidirá quién será el próximo Presidente de la República, Jefe de Gobierno de la CDMX, Delegados ahora Alcaldes de esta, Gobernadores, Diputados, Senadores y Presidentes Municipales, entre otros, en total 18.311 cargos de elección popular…

Algo nunca antes visto donde se crearon coaliciones para hacer una candidatura presidencial en común, donde por mencionar un caso, un partido de izquierda se une con uno de derecha, olvidado sus principios partidistas e ideología política, con la mira a conseguir el poder y lo que el mismo conlleva, siempre con un interés de beneficio personal sin importarles ni el país, ni su gente, esperemos que de ser favorecidos con el voto popular ciertamente cumplan con su deber y obligación de servir a la nación, al pueblo y no servirse de ellos para beneficios personales. De conseguir el triunfo, esperemos esto resulte un verdadero cambio para mejorar en diversos aspectos, pues recordemos que normalmente los cambios son para avanzar, pero también no debemos olvidar que los cambios por igual pueden tener reversa o retroceso, esto en cualquiera de los casos de uno u otro gobernante.

Un tópico que es realmente preocupante, resultan ser los asesinatos de un número impresionante de candidatos, lo cual deja ver que al parecer hay intereses obscuros que no convienen a ciertos grupos delincuenciales, el que contienda o no cierto candidato a tal o cual cargo público…

Margarita Zavala (esposa del expresidente panista Felipe Calderón) una candidata independiente que declina prematuramente y deja la contienda. Tres debates de candidatos presidenciales donde se hicieron entre ellos serios cuestionamientos, acusaciones sin respuesta y pocas propuestas al ciudadano, para poder así ofrecer una visión más amplia de quién podría ser la mejor opción para favorecerlo con su voto. En este tercero y último debate, muchos consideramos que quien se impuso ante sus adversarios fue Ricardo Anaya, por sus cuestionamientos a los otros contendientes quienes no contestaron claramente con argumentos reales, y el ofrecimiento de acabar con la corrupción desde los más altos niveles con un Fiscal autónomo, que trátese de quien se trate actúe has las últimas consecuencias y por supuesto, lo que mayormente impactó positivamente en la gente fue el que bajaría el costo actual de las gasolinas eliminando el impuesto del 30% que fue lo que ocasionó ese desmedido y lamentable incremento, conocido por todos nosotros como “Gasolinazo”.

En otro orden de ideas, la realidad es que José Antonio Meade no fue el mejor candidato que el partido en el poder (PRI) debiera haber destapado y designado, pues por el hecho de haber sido Secretario de Hacienda que es la dependencia que se encarga de cobrar los impuestos a la gente, no lo posiciona ni favorece ante el electorado y menos con el “Gasolinazo” que tanto afecta la economía de la gente en su gran mayoría, definitivamente no lo visualizamos como la mejor opción a verse favorecido con un determinante número de votos que logre llevarlo a Los Pinos.

El otro candidato independiente Jaime Rodríguez “El Bronco” ciertamente ha creado interesantes propuestas pero le ha faltado cierta seriedad con su estilo relajado, que no le ayuda a impactar de manera importante en el ánimo de la gente, con esa figura de candidato independiente que falta posesionar en nuestro México y voltearlo a ver como la buena opción que sin lugar a duda pudiera llegar a ser, pero seguramente regresará a seguir gobernando su estado natal, Monterrey.

Por su parte, Andrés Manuel López luego de no parar recorriendo el país por varios años ininterrumpidos, desde el inicio se encontraba como puntero en las encuestas sin tener importantes variaciones hasta la fecha, por lo que propios y extraños consideran y dan por hecho que será quien pueda obtener el mayor número de votos en estas elecciones, aunque no debemos olvidar que como reza el refrán popular: “Del plato a la boca a veces se cae la sopa”…como lo pudimos ver en las pasadas elecciones presidenciales en los Estados Unidos, donde luego de encontrarse Hilary Clinton en la preferencias mayoritarias entre los ciudadanos estadounidenses, resultó que Donald Trump fue el elegido para convertirse en el nuevo inquilino de la Casa Blanca y el hombre más poderoso del mundo, ahora para la mayoría una mala elección de haberlo favorecido con su voto, quien con sus desaprobadas acciones no sólo ha afectado algunos norteamericanos y latinos principalmente radicados en ese país, sino a muchos otros de diversos países, razón por la cual es muy importante que la ciudadanía haga un voto razonado para elegir al mejor candidato, que en este caso podríamos decir, el menos peor, y no sufrir las consecuencias de una no buena decisión, como nos ha sucedido en otras ocasiones.

Ciertamente la realidad es que mucha gente se encuentra indecisa acerca de qué podría pasar si vota por tal o cual candidato, esto principalmente por todo lo que se dice en los spots televisivos, redes sociales y conversaciones entre el ciudadano común, pero que a final de cuentas pude repercutir en la decisión personal de cada uno de ellos.

Si hoy por hoy bien es cierto que las diversas redes sociales son un excelente termómetro para medir el animo o desanimo de la gente, y que por igual pueden causar una mayor influencia en el criterio de las personas, que los mismos spots en radio, televisión o medios impresos, por igual pueden causar una desatinada información cuando esta es manipulada por expertos con la intención de desacreditar a sus adversarios políticos

La moneda está en el aire y sólo nos resta esperar el desarrollo de esta intensa jornada electoral, así como los resultados de esta, y no se generen confrontaciones, ni polarización que a fin de cuentas no beneficia a nadie y si lastima el bienestar común de todos los mexicanos.

Como pueblo mexicano, todos deseamos y esperamos unas elecciones democráticas y transparentes por un México mejor, con mayores oportunidades reales, con justicia social, pero ante todo honestidad y amplia capacidad por parte de todos los favorecidos con el voto de la mayoría de los ciudadanos.

Finalmente cabe comentar que como sucede en cada sexenio, al momento de saber quién resulte ser el candidato electo, automáticamente la atención comienza a centrarse en él, en espera de que tome posesión el 1° de Diciembre.

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