Columna: Fuerza Política

Después de la especulación los votos dieron un solo ganador.

Por José Luis Sosa

Luego de diversos dimes y diretes acerca de cómo se desarrollarían estas históricas elecciones 2018, se llevaron a cabo en total paz y tranquilidad y aún mejor no hubo desacuerdos o confrontaciones que sembraran un raro panorama político y social entre la población a nivel nacional.

De acuerdo a los conteos rápidos y preliminares, propios y extraños coincidieron en que Andrés Manuel López Obrador se colocaba como el virtual candidato ganador de esta contienda electoral con más del 50% de los sufragios emitidos a su favor, e inesperadamente y sorpresa de muchos, José Antonio Meade salió a decir en la televisión a nivel nacional que reconocía el triunfo de Andrés Manuel, de igual manera lo hizo minutos después Ricardo Anaya y Jame Rodríguez “El Bronco” y alrededor de las 11:00 de la noche también lo anunció el presidente Enrique Peña Nieto, desde la Residencia Oficial de Los Pinos.

El esfuerzo de largos años de campaña recorriendo el país y sus propuestas a la población, por fin rendían frutos y se veían reflejados en su triunfo, y ver su sueño hecho realidad de llegar a ser presidente de México.

A partir de ese momento vimos a un López Obrador satisfecho, relajado que de su casa de campaña de la Colonia Roma se dirigió al Hotel Hilton de Avenida Juárez en un modesto Jeta color blanco (siempre con el vidrio abajo saludando y hasta selfis se tomaron los más osados), seguido por una gran caravana de simpatizantes y medios de comunicación que no querían perder ni un instante del desarrollo de los hechos. Luego de ahí se dirigieron al Zócalo de la CDMX donde ya lo esperaban innumerables simpatizantes. Ahí muy relajado, dirigió emotivas palabras que ciertamente fueron fuertemente ovacionadas por los presentes, para de ahí dirigirse ya a su domicilio en una camioneta blanca, nuevamente acompañado por una gran caravana de ciudadanos y alguno que otro policía de tránsito.

Coincidencia o no, esto nos recordó al expresidente Vicente Fox cuando en campaña con energía nombraba su frase de; “víboras prietas y tepocatas”, la cual una vez electo jamás volvió a pronunciar, así López Obrador al saberse ganador dejó en el baúl de los recuerdos su famosa frase de; “La mafia del poder”.

Un día después, las llamadas telefónicas por parte de dirigentes nacionales, del presidente Peña Nieto y hasta del mismo Donald Trump con quien platicó por un espacio de media hora en un tono amable y de cordialidad, que de momento deja ver que existirá una buena relación y acuerdos con el vecino país del norte, muy contrario a lo que se pensaba, que por su ideología de izquierda no comulgaría con un mandatario cien por ciento capitalista. Por el momento es una buena señal para ambas naciones.

Hoy por hoy existen diferentes opiniones acerca de cuál fue el motivo de que un nuevo partido político como lo es Morena, quien por primera ves contiende en una elección presidencial obtuviera casi el 60% de los votos, ganara el Gobierno de la CDMX, casi la totalidad de las gubernaturas en juego, alcaldías y obtener mayoría en el Congreso, entre otras. Como respuesta de los conocedores, es que fue un voto de castigo a los priistas por sus malos gobiernos como lo emos visto con exgobernadores, funcionarios de distintos niveles, el desmedido incremento a la gasolina y que poco a poco sigue subiendo, lo que tanto afecta la economía de los ciudadanos, e incrementa la inflación, la gente quería ya un cambio y el cambio lo vieron en López Obrador y sus propuestas, que, aunque populistas son distintas a lo que en la actualidad vivimos los mexicanos. Luego de más de medio siglo de malos gobiernos priistas con devaluaciones, inseguridad, inflación sin un crecimiento sustentable, con Vicente Fox llega la alternancia, con un gobierno panista que vino a dar cierta estabilidad económica que fomentó principalmente la industria automotriz y de la construcción, sin incremento a los combustibles ni devaluaciones, lo que dio continuidad para que Felipe Calderón fuera presidente y más tarde los priistas recobran el poder después de reconocer que no habían actuado ni gobernado de la mejor manera, se mostraron como un partido renovado dejando atrás su pasado, situación que nunca sucedió, con todo lo que emos visto y vivido los mexicanos, de los cuales una muy importante parte decidieron darle la oportunidad a Andrés Manuel López Obrados y a sus candidatos de Morena para gobernar, con una nueva esperanza.

El pueblo de México si bien es cierto que es noble, también es una realidad que ya piensa y actúa de diferente manera y más aún con las redes sociales, todos tenemos una plataforma de expresión y comunicación que antes no existía como en la actualidad, principalmente entre la juventud.

En otro orden de ideas, como es del conocimiento popular, el actual candidato ganador ya se reunió con el jefe del Ejecutivo en Palacio Nacional, para tomar acuerdos para una buena transición de poderes, lo que brinda tranquilidad y confianza financiera, paz social y estabilidad general entre los mexicanos.

Con relación a las declaraciones públicas que ha dado Andrés Manuel ante sus seguidores y el pueblo en general, pero principalmente en los medios de comunicación, son alentadoras como: “Quiero pasar a la historia como un buen presidente de México”, y que enviará una iniciativa al Congreso Nacional para poder realizar un referéndum a los tres años para que el pueblo decida si continúa en el poder o no, y la no reelección, entre otras propuestas que dan aliento y esperanza de que este sea un cambio para el bienestar no sólo de todos los mexicanos, sino por igual para la nación y país México.

Pero como reza el refrán popular; “prometer no empobrece”, lo importante es que lo cumpla, de eso estaremos pendiente en su momento los mexicanos.

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